Resiliencia y Cerebro: Un entrevista a Richard Davidson

Por Sam Mowe.

Durante su presentación del Instituto de Investigación de Mind & Life en el Instituto Garrison, el neurocientífico Richard Davidson presentó la neurociencia del miedo y la ansiedad.

Compartió nuevos hallazgos que sugieren que el mindfulness y otras prácticas contemplativas pueden tener  un gran impacto en la recuperación de estímulos detonantes de temor o resiliencia. Antes de su presentación, hablamos con él acerca de su investigación reciente.

¿Nos puede compartir un poco de su trabajo acerca de la resiliencia y el cerebro?

Parafraseando una famosa calcomanía del parachoques, todo sabemos que “las cosas pasan”. Todos estamos sujetos a la adversidad. Y una de las claves para la resiliencia sino es que la más importante es la rapidez con la cual nos podemos recuperar de la adversidad.

Estamos particularmente interesados en formas de medir la habilidad de recuperación en el cerebro al indagar en circuitos neurales específicos. Partiendo de ahí nos preguntamos si diferentes prácticas de meditación podrían modular ese mecanismo neural específico.

Presentaré algunos datos en mi presentación hoy, que aún no se han publicado, que muestra que formas particulares de meditación pueden acelerar la recuperación con la que respondemos a los eventos adversos y que esa rapidez de recuperación también predice cómo respondemos al dolor. También predice algunos rasgos emociones negativos. Si te recuperas con mayor rapidez, estás menos ansiosa(o) y neurótica(o).

resiliencia

Cuando hablas de rapidez de recuperación ¿a qué periodo de tiempo te refieres?

Una de las cosas geniales de eso es que la escala de tiempo que usamos para medir es en segundos. Sin embargo, resulta que esa escala de tiempo predice la recuperación en minutos u horas.

Más adelante presentaré datos de otro estudio en el que notamos la relación entre el tiempo en segundos en el scanner MRI y pedimos a los participantes usaran sus teléfonos inteligentes y nosotros hicimos un muestreo de la experiencia. Resulta que la escala de tiempo corta que medimos en el laboratorio predice la escala más grande que medimos.

¿Están midiendo la recuperación de experiencia traumáticas mayores, por ejemplo, la pérdida de un ser querido o experiencias traumáticas de menor impacto, como “Oh, derrame café en mi laptop”?

Bueno, en el laboratorio no podemos crear una experiencia traumática mayor de forma que usamos el dolor.

Hemos encontrado de personas que han practica la meditación durante mucho tiempo responden diferente al dolor físico, se recuperan del dolor más rápido.

De hecho, ellos muestran una mayor respuesta en áreas particulares de la matriz del dolor, es decir, no es que el dolor sea menor… sin embargo, es en el tiempo de recuperación, una vez que el dolor se va, cuando regresan directamente a su línea base. A diferencia de personas sin entrenamiento en estas prácticas quienes mantienen su respuesta

[no regresan a su línea base tan pronto], es como si se mantuvieran rumiando sobre lo dolorosa que fue la experiencia.

¿Hay evidencia de que la meditación ayude con eventos traumáticos del pasado? ¿O sólo han podido estudiar traumas recientes que ocurren en el laboratorio?

Esta es una pregunta completamente diferente. No me gustaría asegurar que la información que estamos recopilando sobre la resiliencia, en términos de rapidez de recuperación, va a ser necesariamente relevante para las experiencias traumáticas.

Hemos estado realizado trabajo con el desorden de estrés post-traumático en veteranos. Pero esa es harina de otro costal que requiere diferentes conceptos.

¿Qué tipo de meditaciones están realizando estos practicantes?

Principalmente, en estas investigaciones sobre resiliencia estamos indagando sobre prácticas de mindfulness y compasión. Y en términos de la medida específica de recuperación de estímulos emocionales negativos, la práctica de mindfulness o Atención Plena muestra mayor relación. Aunque también podemos ver algunos efectos con la práctica de compasión. Y siempre tenemos un tercer tipo de práctica que usamos para comparar, que es una de concentración.

¿Hay otras prácticas contemplativas que puedan ser estudiadas en el futuro?

Sí, hay muchos tipos de prácticas que son diseñadas para diferentes tipos de personas. Suelo decirles a las personas que la palabra meditación es como la palabra deporte, es decir, hay muchos tipos de deportes que pueden practicarse… y lo mismo pasa con la meditación.

 

Artículo Original publicado por Garrison Institute. Ver original AQUÍ. Traducción: Instituto Cultivo