El camino hacia la resiliencia

¿Cómo las personas lidian con los eventos difíciles que cambian sus vidas? La muerte de un ser amado, la pérdida de un trabajo, una enfermedad grave, un ataque terrorista o cualquier otro evento traumático: todos estos son ejemplos de experiencias de vida muy desafiantes. Muchas personas reaccionan ante esas circunstancias con una inundación de emociones fuerte y una sensación de incertidumbre.

Aun así, las personas generalmente se adaptan bien a lo largo del tiempo a estas situaciones que cambian la vida y a las condiciones estresantes. ¿Qué les permite hacerlo? Requiere de resiliencia, un proceso continuo que toma tiempo, esfuerzo y moverse para tomar una serie de pasos. […]

¿Qué es la resiliencia?

Al proceso de adaptarse constructivamente frente a la adversidad, el trauma, la tragedia, amenazas o fuentes significativas de estrés –como problemas familiares, relacionales, de salud o estresores laborales o financieros, se le conoce como resiliencia. Significa volver a las condiciones anteriores a las experiencias difíciles.

Investigaciones han mostrado que la resiliencia es ordinaria, no extraordinaria. Las personas comúnmente demuestran resiliencia. Un ejemplo es la respuesta de muchas personas para reconstruir sus vidas después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2011.

Ser resiliente no significa que una persona no experimente dificultades o malestar. El  dolor emocional y la tristeza con comunes en personas que han sufrido mayores adversidades y traumas en sus vidas. De hecho, el camino hacia la resiliencia regularmente involucra un malestar emocional considerable.

La resiliencia no es un rasgo que las personas tienen o no tienen. Involucra conductas, pensamientos y acciones que pueden ser aprendidas y desarrolladas por cualquiera.

Tal vez te puede interesar

10 formas de construir resiliencia

Hacer conexiones

Las buenas relaciones con familiares, amigos u otras personas son importantes. Aceptar ayuda y apoyo de aquellos que se preocupan por ti y te escuchan fortalece tu resiliencia. Algunas personas han encontrado que ser activos en grupos cívicos, organizaciones basadas en fe o en otros grupos locales, es fuente de apoyo social y puede ayudar a recuperar esperanza. Asistir a otros durante sus momentos de necesidad también puede ser de beneficio para quien ayuda.

Evita ver las crisis como problemas insuperables

No puedes cambiar el hecho de que ocurran eventos altamente estresantes, pero sí puedes cambiar el cómo interpretas y respondes a estos eventos. Intenta ver más allá del presente a ver cómo las condiciones en el futuro pueden ser un poco mejores.

Acepta que el cambio es parte de la vida

Puede que algunas metas no ocurran como resultado de situaciones adversas. Aceptar las circunstancias que no pueden ser cambiadas nos puede ayudar a ver aquellas que si podemos alterar.

Camina hacia tus metas

Desarrolla algunas metas realistas. Haz algo regularmente –incluso si parecen sólo como un pequeño logro- que te permita moverte hacia tus metas. En lugar de centrarte en tareas que parecen inalcanzables, mejor pregúntate “¿Qué puedo lograr hoy que me mueva en la dirección hacia la que quiero ir?”

Toma acciones decisivas

Actúa sobre las situaciones adversas tanto como puedas. Toma acciones decisivas en lugar de desapegarte complemente de problemas y estresores deseando que simplemente se vayan.

Busca oportunidades de auto-descubrimiento

Las personas regularmente aprenden algo de sí mismas y puede que descubran que han crecido de alguna forma como resultado de ese malestar o pérdida. Muchas personas que han experimentado tragedias y adversidades reportan mejores relaciones, un sensación de mayor fortaleza incluso al sentirse vulnerables, incremento del sentido de auto-valía, una espiritualidad más desarrollada y un apreciación por la vida intensificada.

Nutre una visión positiva de ti mismo

Desarrollar la confianza en tu propia habilidad de resolver tus problemas, así como confiar en tus instintos ayuda a construir la resiliencia.

Mantén las cosas en perspectiva

Incluso al enfrentarse ante eventos dolorosos, intenta considerar esa situación estresante en un contexto más amplio y mantén una visión a largo plazo.

Mantén una perspectiva esperanzadora

Una visión optimista permite esperar que cosas buenas ocurran en tu vida. Intenta visualizar lo que quieres en lugar de preocuparte sobre lo que temes.

Cuídate

Presta atención a tus necesidades y sentimientos. Involúcrate en actividades que disfrutes y encuentres relajantes. Ejercítate regularmente. Cuidarte ayuda a mantener tu mente y cuerpo preparados para afrontar situaciones que requieren resiliencia.

Formas adiciones de fortalecer la resiliencia pueden ser útiles

Por ejemplo, algunas personas escriben sus pensamientos y sentimientos más profundos relacionados los eventos estresantes o de trauma en sus vidas. Las prácticas espirituales y de meditación ayudan a algunas personas a construir conexiones y restaurar la esperanza. La clave es identificar formas que funcionen para ti como parte de tu propia estrategia de cultivar la resiliencia.

[…] Para ayudar a resumir algunos de los puntos más importantes de este texto, piensa en la resiliencia como algo similar a tomar un viaje en balsa por el río. En el río, te puedes encontrar rápidos, vueltas, agua lenta y sombras. Como en la vida, los cambios que experimentes te afectarán a lo largo del camino. Al viajar en el río, ayudará tener conocimiento de él y tu experiencia previa al lidiar con él. Tu viaje debería ser guiado por un plan, una estrategia que consideres que funcionará bien para ti.

La perseverancia y confianza en tu propia habilidad para trabajar con estos obstáculos es importante. Puedes ganar valentía y conciencia al navegar exitosamente por tu camino a través del agua clara. Tener la compañía de alguien en tu camino puede ser especialmente de utilidad para lidiar con los rápidos, corrientes contrarias y otras zonas difíciles en ese río. Puedes subirte a donde hay tierra para descansar. Pero para terminar tu viaje, tienes que regresar al rio y continuar.

Guía publicada por la Asociación Americana de Psicología. Ver guía original AQUÍ. Traducción: Instituto Cultivo.