¿Por qué el contacto físico importa para tu bienestar?

Parece que el contacto físico está en declive en la vida moderna, pero ¿qué pasa cuando carecemos de él?

Por: Jonathan Jones. Noviembre 16, 2018

Tiffany Field, cabeza del Instituto para las Investigaciones sobre el Tacto de la Universidad de Miami, viajó a diferentes aeropuertos para ver a las personas interactuar. Para una investigadora que ha estudiado el tacto por más de cuatro décadas, Field hizo un descubrimiento deslumbrante: Nadie se tocaba. Todos estaban en sus teléfonos.

[…] La ciencia del tacto adquirió mayor fuerza a mediados de los 90’s, cuando dos científicos viajaron a Rumania para examinar la privación sensorial en niños que estaban en orfanatos con poco personal. Encontraron que los niños privados del tacto, tenían menores niveles de desarrollo que sus coetáneos.

Desde que estamos en el vientre hasta que somos de la tercera edad, el tacto juega un papel primordial en nuestro desarrollo y bienestar físico y mental. Nuevos estudios referentes al tacto continúan mostrando la importancia del contacto físico en el desarrollo temprano, la comunicación, las relaciones personales y luchando contra enfermedades.

Y aunque sus beneficios terapéuticos han sido aclarados, Fields argumenta que, gracias a las políticas de cero-contacto en escuelas y a los efectos aislantes de los teléfonos celulares y computadoras, [las personas] se están tocando menos. En la conversación que se presenta a continuación, Field nos comparte las nuevas investigaciones sobre la importancia del tacto y lo que ocurre cuando no nos tocamos.

Jonathan Jones: ¿Cómo te interesante en el tacto?

Tiffany Field: A mediados de los 70’s, cuando estaba en la universidad, estaba trabajando en una unidad de cuidado intensivo neonatal y estábamos tratando de averiguar cómo podríamos ayudar a los bebés prematuros a crecer y ser dados de alta más rápido. Comenzamos a simular con pezones no nutritivos, porque estaban siendo alimentados con tubos y por lo tanto, no tenían experiencia con la succión. Eso les ayudó a crecer, así que pensamos que si estimulábamos más zonas del cuerpo, podríamos alcanzar mejores resultados. Así que comenzamos a masajearlos y comenzaron a crecer y ser dados de alta más rápido.

JJ: ¿Qué ha sido lo más sorprendente de tus investigaciones?

TF: Encontramos que el masaje incrementa a las células asesinas naturales. Las células asesinas naturales son las líneas de defensa del sistema inmune. Ellas matan células virales y bacterianas. Lo encontramos primero en hombres con VIH, después lo estudiamos con adolescentes con VIH y encontramos los mismos resultados. Después lo estudiamos en el cáncer de mama y de nuevo encontramos un incremento en estas células. Creemos que la razón por la que ocurre es porque estamos reduciendo los niveles de cortisol, la hormona asociada a estrés. El cortisol mata a las células asesinas naturales, así que si podemos reducir las hormonas del estrés, podemos salvar a las células asesinas naturales.

JJ: En un nivel muy básico, ¿por qué necesitamos ser tocados? ¿Por qué es importante?

TF: Si tomas un ejemplo extremo como el de los orfanatos en Romania, verás la privación del crecimiento y todo tipo de retrasos en el desarrollo por el tacto insuficiente. Visité un orfanato en Romania y esos niños pesaban y median la mitad de lo esperado. Había cerca de 20 niños en un espacio con sólo uno o dos adultos, así que ya te podrás imaginar que no recibían la cantidad justa de contacto. Estaban recibiendo una nutrición adecuada pero había otras cosas en juego. Por ejemplo, los niños el piso de arriba del orfanato lucían más saludables que los del piso de abajo. La única diferencia que pude ver es que los de arriba estaban recibiendo luz solar.

JJ: ¿Cuáles son otros efectos de la carencia de contacto físico?

TF: Además del caso de Rumania, que es un ejemplo extremo, también comparamos a niños de preescolar en Paris y Miami. Observamos a los niños en zonas de juego y también a adolescentes en restaurantes McDondald’s. Con respecto a los niños en preescolar, los que estaban en Paris recibían más contacto por sus padres que los de Miami. Y los niños en Paris eran menos agresivos entre sí que los de Miami. Lo mismo ocurrió con adolescentes. Vimos a los adolescentes interactuando entre sí; en Paris los niños se tocaban y abrazaban más que en Miami. También eran menos agresivos, tanto física como verbalmente.

JJ: Parece que cada vez nos preocupa más el contacto físico en las escuelas y en la sociedad. ¿Has visto que nos tocamos menos conforme han pasado los años?

TF: Estoy haciendo un estudio en los aeropuertos. Ayer fui a dos y hay muy poco contacto. Todos están en sus teléfonos celulares.

JJ: ¿Qué tipo de lecciones puedes extraer de tus estudios desde el punto de vista de la paternidad-maternidad?

TF: Pienso que los papás deben establecer contacto físico lo más que puedan con sus hijos porque no lo están obteniendo en la escuela. Y porque cuando están con sus compañeros, también están en su celular. Pienso que los niños de ahora están mucho más privados del contacto que antes. Así que pienso que los papás deben hacer un esfuerzo especial para proveerles tanto como puedan.

JJ: ¿Cualquier tipo de contacto físico?

TF: Tomar sus manos, abrazarse, acurrucarse. Hemos encontrado que cuando aplicas más presión, una presión moderada, los efectos son más positivos que con menos presión. El ritmo cardiaco disminuye cuando recibes una presión moderada. El ritmo cardiaco incrementa cuando recibes presión suave. Lo mismo ocurre con la presión sanguínea. Cuando vemos las ondas cerebrales, al recibir presión moderada, podemos observar un incremento en ondas theta, que son las que típicamente acompañan a la relajación.

JJ: ¿nos puedes explicar cómo el contacto físico –especialmente los masajes- afecta al sistema nervioso central?

TF: Lo que ocurre es que estimulas los receptores de presión y la actividad vagal aumenta. El nervio vago es uno de los 12 nervios craneales y tiene muchas ramificaciones a lo largo del cuerpo, desde nuestro sistema gastrointestinal, el corazón, nuestras cuerdas vocales y más. Cuando aumenta la actividad vagal, el cortisol –la hormona del estrés- disminuye. También hay un incremento en serotonina, que es un antidepresivo natural del cuerpo y un químico que ayuda a reducir el dolor.

Consideramos la práctica de yoga como una forma de auto-tacto, auto-masaje, frotando tus extremidades en el piso y obtenemos efectos muy similares. Puedo suponer que si examinamos la caminata y otro tipo de ejercicios, también obtendríamos resultados similares. Cuando estás caminando, estás estimulando sensores de presión en los pies.

JJ: ¿Qué sabemos sobre abrazar?

TF: En un estudio, se les inyectó a los participantes un germen de la gripa; aquellos que recibieron más abrazos tuvieron una mejor respuesta inmune al virus. Y también hay estudios que muestran que si recibes abrazos antes de una condición estresante como dar un discurso o resolver problemas matemáticos, las personas se desempeñan mejor.

JJ: ¿Qué podemos aprender de otras culturas en términos de cómo experimentan el contacto físico?

TF: Hay mucha información con primates que muestra una relación directa entre la agresividad y la privación de tacto. Los investigadores colocaron un muro de cristal entre monos para que se pudieran ver, escuchar y oler entre sí, pero no pudieran tocarse. Al hacer esto, los monos se volvieron extremadamente agresivos. De hecho, la persona que hizo estos estudios reportó que podrían matarse entre sí cuando eran privados del contacto de esa forma.

JJ: ¿Existen formas en las que deberíamos estar promoviendo el contacto en nuestra sociedad?

TF: Yo creo que necesitamos más contacto físico en los sistemas de educación. Sé que en las escuelas privadas se permite tocar a los niños, pero en muchas escuelas públicas el mandato va en contra del tacto. Pienso que eso debe cambiar.

 Este artículo fue extraído del Greater Good Sciente Center. Ver fuente AQUÍ. Traducción: Instituto Cultivo.

 

2018-11-24T19:12:37+00:00