¿De qué se trata la psicología positiva?

Por: Fernanda Quezada.

¿Te has preguntado a qué se refiere la palabra “positivo” en la psicología positiva? James Pawelski nos ayuda a aclarar el concepto con una brillante metáfora:

Imagina que encuentras una lámpara mágica y como es de esperarse, la frotas anhelando la llegada de un genio. Afortunadamente para ti, no sólo es una pieza de utilería sino que en efecto, un genio se libera de esa lámpara. Desafortunadamente, no podrás usar tu lista de los tres deseos ya que este genio es diferente, él te dará una de dos capas, cada capa representa un superpoder y tú deberás elegir uno.

Si eliges la capa roja tendrás el poder de luchar con todo lo indeseable en el mundo como las injusticias, el sufrimiento o la violencia. Por el contrario, si eliges la capa verde podrás ayudar a que las cosas deseables en el mundo florezcan, tales como la paz y la justicia. ¿Cuál elegirías?

Probablemente tu primera elección sea la capa roja, después de todo pareciera de mayor urgencia detener el sufrimiento de un niño que estimular que otro cultive su agradecimiento por las bondades en su realidad. Pero te invito a que también consideres ¿cómo sería la lucha contra las diversas expresiones de violencia que existen en el mundo por parte de alguien que no ha cultivado el perdón, la compasión o la resiliencia? o ¿hacia dónde orientará su atención una persona una vez que haya dejado de hacer daño o de sufrir? Todas estas preguntas las atiende la capa verde. ¿Entonces, qué hacer?

Este pequeño ejercicio de imaginación relata cuál ha sido la urgencia de muchos psicólogos al momento de dar respuesta a las demandas que el entorno genera: Ayudar a aliviar y prevenir tanto el sufrimiento mental como emocional de las personas, eligiendo así la capa roja.

Fue en 1999 que el entonces presidente de la Asociación Americana de Psicología, Martin Seligman, hizo un llamado hacia una psicología positiva que se orientara de forma explícita a las fortalezas humanas, a las cualidades más positivas de los individuos y a aquello que hace a la vida merecedora de ser vivida

[1]. Y fue así como comenzó formalmente un movimiento que día a día toma más fuerza, el movimiento de la capa verde.

Sin lugar a dudas, uno de los mayores desafíos que ha tenido la psicología positiva ha sido con respecto a la confusión en torno a la palabra “positivo” que se ha malentendido por algunos como la forma idónea de hacer psicología o como ciencia superflua de pensamiento positivo y de evasión del sufrimiento.

Así que realmente ¿a qué nos referimos cuando decimos “positivo”?

James Pawelski, investigador del Centro de Psicología Positiva de la Universidad de Pensilvania se dio a la tarea de revisar e integrar las diferentes acepciones del término y en este artículo les compartiré algunos elementos que retoma en su análisis [2,3]

Desde su significado lexical, existen dos significados relevantes: positivo para aclarar la presencia de algo y la segunda tiene que ver con aquello que es deseable.

Al contraponer estos dos significados, tenemos cuatro posibilidades:

1.  La presencia de lo preferimos

2. La ausencia de lo que preferimos

3. La presencia de lo que no preferimos

4. La ausencia de lo que no preferimos

Dos de estas posibilidades son deseables pero varían de acuerdo a qué tan directa es su acción. De esta forma, Pawelski propone referirnos a la presencia de lo que preferimos –por ejemplo, experimentar cercanía con un ser que amamos- como directamente positivo  y a la ausencia de lo que no preferimos –por ejemplo, no tener peleas con alguien que amamos- como indirectamente positivo.

Ahora bien, una vez examinados estas posibilidades podemos preguntarnos ¿qué es lo que dice la psicología positiva? Básicamente, la psicología positiva defiende que atender lo indirectamente positivo –la capa roja- es útil y necesario para un florecimiento humano, pero no suficiente. La psicología positiva lleva el reflector a lo que estaba descuidado –aunque no ausente- en otras aproximaciones psicológicas: el cultivo consciente de aquello que preferimos, entre lo que podemos encontrar el optimismo, la gratitud, el perdón, etc.

Aquello que distingue a la psicología positiva no es su búsqueda de resultados positivos sino su forma de hacerlo, en otras palabras, tanto la capa roja como la verde suponen resultados deseables, pero difieren en su forma de lograrlo.

Así entonces, el primer criterio para que algo sea considerado positivo es ser preferido sobre su ausencia -por ejemplo, la esperanza, confianza, alegría, tranquilidad, etc. Pero además de esta base, Pawelski propone cinco criterios complementarios que harán que algo sea positivo en mayor o menor medida, de forma que algo será más positivo mientras:

1. Más sea preferido sobre otras cosas

2. Más dure a lo largo del tiempo

3. Sea de beneficio a más personas

4. No sólo sea bueno por sí mismo sino que lleve a efectos benéficos

5. No sólo sea bueno para personas sino que pueda ser transferible a contextos más amplios como organizaciones y comunidades

Poder ver entonces que hablar de florecimiento humano desde la psicología positiva es mucho más que tener emociones placenteras o cómodas de forma repetida. James Pawelski concluye diciendo que “el florecimiento requiere tener una tercera opción: una capa reversible con un lado verde y otro rojo”: cultivar emociones positivas al mismo tiempo que se atienden y se abraza aquello que aunque no preferimos, está presente.

Esta capa reversible comienza a ser atendida por la segunda ola de la psicología positiva [4], que se cuestiona sobre las situaciones en las cuales lo positivo puede ser negativo (ej. riesgos de la autoestima), lo negativo puede ser positivo (ej. pesimismo estratégico) y en constructos complejos que dificultan categorizarlos como positivos o negativos como el crecimiento post-traumático o el amor.

El florecimiento implica una visión amplia y a largo plazo que permita decidir aquello que será cultivado, sus posibles efectos para uno mismo y para los demás, así como la perseverancia, paciencia y aceptación de vincularse en un proceso que oscilará entre el equilibrio y desequilibrio con frecuencia.

Aún hay muchas preguntas que responder y reflexiones obligadas en torno a este tema, sin embargo, esta ciencia atraviesa su proceso de necesaria maduración y continúa aportando al entendimiento de cómo tener una vida feliz y significativa.

2018-09-29T23:01:16+00:00