¿Qué es el perdón?

Por: Fred Luskin.

He ensañado sobre el perdón por más de una década y la definición de perdón más simple con la que ahora trabajo es: la habilidad para hacer las paces con la palabra “no”.

Las personas se me acercan con una gran diversidad de problemas y la esencia de todos ellos es: No obtuve algo que quería. Obtuve un “no”. Quería que mi pareja fuera fiel; no fue fiel. Obtuve un “no”. Quería que alguien me dijera la verdad; le dijeron una mentira. Obtuve un “no”. Quería recibir amor durante mi infancia; no fui amado de una forma en que me sintiera bien. Obtuve un “no”.

Es muy importante poder entender la experiencia universal de esto. Oponerse a cómo es la vida y tratar de sustituirla por la forma en que quieres que sea, y después molestándote cuando esa sustitución no funciona.

Dejar de resistirse a la vida

Lo esencial del perdón es ser resiliente cuando las cosas no salen como queremos. Es decir, estar en paz con el “no”, estar en paz con aquello que es, estar en paz con la vulnerabilidad inherente a la vida humana. Después puedes seguir adelante y vivir tu vida sin prejuicio.

Es la ausencia del prejuicio lo que conforma al perdón. Te das cuenta que nadie te posee, que no tienes que tomar el dolor que sufriste y hacer que pague alguien más. Sólo porque tu última pareja no fue amable contigo no significa que tengas que interrogar a tus nuevas parejas. Con un corazón abierto, puedes seguir adelante y aceptar lo que es, sin prejuicio.

Y no solo aceptas porque la vida apesta y no hay nada que se pueda hacer al respecto -aunque esto puede ser cierto- sino que aceptas de tal forma que te deje con la disposición de darle una oportunidad al siguiente momento.

La importancia del lamento

Pero antes de que puedas perdonar, necesitas lamentarte por lo ocurrido

En su nivel más básico, el perdón está en un continuum del el lamento. De la forma en que lo entiendo ahora es que cuando eres ofendido, la respuesta natural es el lamento. Todos esos problemas pueden ser vistos como una pérdida –ya sea si perdemos amor, a un ser amado, o un sueño- y cuando perdemos algo, los seres humanos tenemos un proceso natural de reintegración, al que podemos llamar lamento. El perdón es la resolución del lamento.

Pero los desafíos que tenemos con el duelo van en dos direcciones: Algunas personas nunca se lamentan y otras se lamentan por mucho tiempo.

Un ser humano profundo siente el dolor y se permite vivirlo porque es parte de la experiencia humana. Sin el reconocimiento de que has sido herido o que has perdido algo, no obtienes el beneficio de la experiencia –del reconocimiento de que has sido herido o maltratado, pero también la sanación. Y así, hay un poder que surge de la experiencia.

Pero un ser humano profundo también deja ir el sufrimiento –él o ella no se mantiene ahí por siempre, no crea su personalidad alrededor de este, no lo usa como un arma. No se aferra a la parte negativa de la experiencia para tener a alguien a quien hacer responsable por sus errores.

En mi experiencia, he identificado tres pasos del lamento que son esenciales para que alguien pueda comenzar a perdonar.

perdón reconciliación

Pasos para el perdón

El primer paso es reconocer completamente el daño hecho.

Ya sea por ti o por alguien más y asumir el hecho de que has perdido algo- que no obtuviste lo que querías y que esto duele. En un contexto terapéutico, ese puede ser un trabajo doloroso.

Algunas veces se necesita trabajo terapéutico antes de que alguien esté listo para perdonar porque han suprimido una mala experiencia y han estado en negación con respecto a ella, y puede requerir esfuerzo el reconocer este daño o sus consecuencias.

El segundo paso del proceso es experimentar los sentimientos asociados con la experiencia.

No es suficiente el que alguien diga “Yo fui víctima de maltrato por 12 años y quiero superarlo” si nunca se ha sentido miserable por ese sufrimiento. Tendrán que sentir ese malestar antes de poder dejarlo ir. Nunca he conocido a alguien que haya experimentado una verdadera pérdida y no sufriera en algún nivel.

Se experimentan muchas emociones –tristeza, miedo. Pero cuando perdonas, entiendes que hay otras opciones además del sufrimiento continuo. No estás dejando ir el evento –eso no se puede cambiar. Pero puedes transformar la respuesta emocional a él.

 El tercer y último paso es que aquello que lamentas no puede ser un secreto

Procuro no dejar a las personas que perdonen eventos que no han compartido con otros porque hay muchas investigaciones en torno a la resiliencia que muestran que las personas que atraviesan por experiencias dolorosas y no las dicen a nadie tienen peores consecuencias que quienes las comparten con otros. La conexión humana es central para la sanación.

Dicho eso, las personas que les cuentan a todos acerca del agravio que vivieron son las que tienen en segundo lugar los peores resultados. Las investigaciones en resiliencia muestran que lo que necesitas para una respuesta saludable a las dificultades es compartir el problema con algunas personas selectas y cuidadosas a través del tiempo. No necesitas contarte todo a todos ni tampoco guardarlo únicamente para ti. Para las personas que no tengan a alguien a quien poderle compartir esto, yo sugiero ir a terapia o inscribirse a un programa de 12 pasos –algo que te asegure que no estás cultivando vergüenza.

Si procedes con estos pasos, puedes alcanzar un punto de tu lamento en el que estés listo para perdonar. Pero requiere tiempo. Hace algunos años, cuando comenzaba a enseñar acerca del perdón, una mujer asistió a un curso que ofrecí y me dijo “Tengo que perdonar el hecho de que alguien asesinó a mi hijo”. No sabía que decirle. En aquél entonces aún no había trabajado con familias de víctimas de homicidio, así que la única cosa que pude preguntar fue “¿Cuándo ocurrió eso?” y ella contestó “hace un mes”. En ese momento le dije “Ve a casa. Esto no es lo que necesitas en este momento. Regresa en un par de años. Regresa una vez que hayas hecho ese inimaginable trabajo que supone el duelo de esa pérdida, y después perdona”.

Artículo Original:

https://greatergood.berkeley.edu/article/item/what_is_forgiveness