¿La autocompasión te hace egoísta?

Por Jill Suttie.

Un nuevo estudio sugiere que la compasión hacia uno mismo nos permite mantenernos en un nivel más alto de moralidad.

No estoy sola cuando digo que en algunas ocasiones me resisto a la idea de la compasión a uno mismo. Sé que muchos equipos de investigación la han ligado a una gran cantidad de resultados positivos como menos estrés, aumento en el bienestar y mejora en relaciones.

Sospechas ante la autocompasión

Pero me parece una proposición sospechosa la idea de tratarme con amabilidad, entendimiento y perdón. ¿Acaso la autocompasión no será un forma de librarte de las consecuencias cuando has hecho algo que generó daño o fue éticamente cuestionable?

De hecho, parece que ocurre lo contrario.

La autocompasión frente a transgresiones morales

En un estudio publicado recientemente, investigadores en China se preguntaron cómo se relaciona la autocompasión con los juicios hacia las propias transgresiones morales. Los estudiantes chinos se imaginaban a sí mismos realizando una conducta moralmente mala. Ejemplos de esto son romper normas viales, quedarse el dinero de una cartera perdida, engañar para un examen. Después calificaron qué tan aceptable había sido su comportamiento en una escala del 1 al 9.

Los estudiantes también completaron una escala de autocompasión. Ésta mide qué tanto responden ante sus propias fallas con amabilidad (contrario a autocríticas), con el reconocimiento de que todos somos imperfectos (contrario a sentirse aislados) y reconocimiendo y aceptando estas imperfecciones (en lugar de sobre identificándose con ellas).

Al analizar los resultados, los investigadores encontraron algo sorprendente. Mientras más autocompasivos eran, calificaron como menos aceptables las transgresiones morales.

Sin embargo, este estudio se desarrolló con escenarios hipotéticos. No se pudo sugerir de esta forma que la autocompasión genera estándares morales más altos. Así que los investigadores condujeron un segundo estudio experimental para indagar sobre esta conexión.

autocompasión

La auto-evaluación moral

Se les pidió a los participantes que eligieran entre dos pruebas -entre una sencilla y divertida u otra aburrida y complicada. Sabían que la opción que no eligieran iba a ser asignada a otro participante desconocido para ellos. Se seleccionó a aquellos que eligieron la tarea sencilla para sí mismos para continuar con el estudio.

Estos participantes fueron aleatoriamente asignados ya sea a una práctica de autocompasión, en la que podían identificar sus debilidades y escribir al respecto en una forma amable, compasiva y comprensiva; o a una práctica control, en la cual escribían sobre un hobby. Después de esto, reportaron su estado de ánimo (positivo o negativo). También reportaron sus niveles de enojo, culpa, envidia –emociones que se ha encontrado que impactan el juicio moral.

Después los participantes evaluaron qué tan justo y aceptable había sido que hubieran elegido la tarea sencilla en la primera parte del experimento. Los investigadores encontraron que aquellos en el grupo de autocompasión vieron su comportamiento egoísta como significativamente menos aceptable que aquellos del grupo control. Ni el estado de ánimo, ni otras emociones tuvieron impacto en la relación entre autocompasión y auto-evaluación moral.

Incrementar la responsabilidad ante las propias acciones

Una vez más, la autocompasión parece incrementar la disposición de las personas a asumir la responsabilidad de sus acciones.

Los autores escriben “nuestros resultados muestran que las personas con niveles de autocompasión más altos, tienen juicios morales más rigurosos hacía sí mismos y aceptan en menor medida sus propias violaciones morales”

La investigadora Kistin Neff de la Universidad de Texas dice que estos resultados son consistentes con investigaciones previas. Ella dice “encaja con resultados que sugieren que la autocompasión está correlacionada de forma negativa con la vergüenza sin culpa (“Soy malo”) pero no está correlacionada con la culpa sin vergüenza (“lo que hice estuvo mal”).

Ella dice “hay mucha investigación que muestra que las personas asumen la responsabilidad por sus transgresiones cuando practican autocompasión”.

Beneficios de una sensación de auto-valía estable

¿Por qué ocurre esto? Investigaciones previas han encontrado que las personas autocompasivas tienden a tener un sensación de auto valía más estable. De esta forma, se sienten menos amenazadas cuando consideran sus propias fallas. Esto les permite admitir sin reparo que hicieron algo mal y considerar el enmendar la situación.

Neff dice, “si temes ser avergonzado o muy auto enjuiciador al admitir que has hecho algo malo, habrá mayor motivación para reacciones egocéntricas. La autocompasión te da mayor habilidad para ver tus errores de forma clara en lugar de culpar a otros o minimizarlos como si fuesen importantes”.

El cuidado y los principios de justicia

También es posible que la compasión hacia uno mismo impacte el juicio moral y la conducta de forma directa, de acuerdo a los investigadores del estudio. Ellos señalan otro estudio reciente en el cual estudiantes blancos que fueron guiados para experimentar autocompasión, fueron más propensos a vincularse con actividades que promovían la justicia racial; lo que sugiere que la autocompasión puede incrementar el cuidado y adherencia a principios de justicia.

Es digno de ser tomado el cuenta que los dos grupos estudiados (de Oriente y de Occidente) mostraron resultados similares. Esto es consistente con investigaciones previas que sugieren que la autocompasión puede ser útil para las personas independientemente de sus contextos culturales.

La buena noticia para los que nos somos naturalmente autocompasivos es que podemos aprender estas técnicas. Podemos beneficiarnos de todos sus resultados positivos. Y tampoco nos estaríamos librando de las consecuencias por nuestras faltas.

Artículo Original publicado en Greater Good Science Center. Leer original AQUÍ. Traducción: Instituto Cultivo