Bases de la Comunicación No-Violenta

Por: Inbal Kashtan y Miki Kashtan.

La Comunicación No-Violenta (CNV) se ha descrito como un lenguaje de compasión, una herramienta para el cambio social positivo y como una práctica espiritual.

Este lenguaje nos da las herramientas y la conciencia para entender aquello que nos detona, para asumir la responsabilidad de nuestras reacciones y para profundizar nuestra conexión con nosotros y con los otros, de esta manera transforma nuestras respuestas habituales a la vida. Básicamente, involucra una cambio radical en cómo pensamos de la vida.

La Comunicación No-Violenta está basada en un principio fundamental:

Debajo de todas las acciones humanas hay necesidades que las personas intentan cubrir. Entender y reconocer estas necesidades puede crear la base compartida para la conexión, la cooperación y de forma más global, para la paz.

Entendernos en el nivel de las necesidades genera conexión porque, es este nivel humano profundo, la similaridad entre nosotros pesa más que las diferencias, dando paso a una mayor compasión.

Cuando nos enfocamos en las necesidades, sin interpretar o expresar críticas, culpas o demandas, nuestra creatividad profunda florece y aparecen las soluciones que estaban bloqueadas en nuestra conciencia. En esta profundidad, los conflictos y malentendidos pueden resolverse con mayor tranquilidad.

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El aprendizaje de la Comunicación No-Violenta

Aprender Comunicación No-Violenta -CNV- es un proceso similar a aprender un nuevo lenguaje o habilidad. Aprendizaje paso a paso junto con un amplio tiempo de práctica lleva a un dominio creciente. Aunque se requiere tiempo para desarrollar fluidez, cualquier conocimiento de un nuevo lenguaje hace más probable que ocurra la comunicación.

Además, dado que la Comunicación No-Violenta nos invita a un nivel de vulnerabilidad y cuidado que regularmente no nos es familiar o habitual, la completa integración de la conciencia que subyace a este lenguaje probablemente requiera de cambios en la conexión interna con nosotros mismos y de la sanación del dolor pasado.

Dos vertientes en el lenguaje de la Comunicación No-Violenta

El lenguaje de la CNV incluye dos partes: la expresión honesta de nosotros mismos y la escucha empática de otros.

Ambas partes se expresan a través de cuatro componentes-observaciones, sentimientos, necesidades y peticiones. Sin embargo, la conexión empática recae fundamentalmente en la conexión en el nivel de sentimientos y necesidades. De aquí que las observaciones y peticiones puedan o no ser articuladas.

Practicar Comunicación No-Violenta involucra distinguir estos componentes de los juicios, interpretaciones y demandas. Así como aprender a encarnar la conciencia insertada en estos componentes para poder expresarnos y escuchar a otros y a nosotros mismos, de formas en las que sea más probable que se fomente el entendimiento y la conexión, para apoyar a todos los involucrados y nutrir en todos nosotros la alegría en el dar y en el recibir.

La práctica también incluye a la conexión empática con nosotros mismos –Autoempatía.

El propósito de la autoempatía es apoyarnos a mantener la conexión con nuestras propias necesidades. Eligiendo nuestras acciones y respuestas con base en la auto-conexión y auto-aceptación.

La Comunicación No-Violenta fue desarrollada por el Dr. Marshall B. Rosenberg, quien la presento a personas y organizaciones alrededor del mundo. La CNV se ha utilizado entre tribus en guerra y en países en guerra; en escuelas, prisiones y organizaciones; en el cuidado de la salud, en el cambio social y en instituciones de gobierno; y en relaciones personas íntimas. Actualmente, hay más de 200 personas certificadas y muchas más no-certificadas alrededor del mundo que comparten la Comunicación No-Violenta en sus comunidades.

Articulo original publicado en BayNVC. Leer artículo original completo AQUÍ. Traducción: Instituto Cultivo.